Análisis de la película el hoyo

Análisis de la película el hoyo

El hoyo es una película española la cual se presta como analogía a los sistemas de gobierno, la sociedad y las ideologías.

El hoyo simboliza a la sociedad, sus niveles simbolizan el cómo está dividida esta según las clases socio económicas y cada uno de los personajes principales representa a una postura ideológica frente al sistema, los cuales buscan a través de estas, ganar adeptos y seguidores que respalden sus ideas para escalar los niveles y de a poco hacerse con el poder, para lograr ser parte de la administración. En cuanto al sistema, este estaría representado por la administración, la cual es la que organiza, planifica, administra y provee los insumos y recursos. Los niveles ejemplifican las clases sociales, los de arriba acceden de forma más directa a los recursos, pero los de abajo deben esperar a que estos se desprendan de ellos para acceder a lo que queda, que pueden ser desde migajas, a la nada en sí y los cambios en estos niveles pueden ser una representación del azar, de la idea de que hoy puedes estar arriba, pero mañana abajo, la idea de que tu vida puede cambiarte en un segundo, ya sea caer en banca rota para el de arriba o ganarte la lotería para el de abajo, nunca se sabe las vueltas de la vida.

A continuación, pretendo encasillar a cada personaje en un espectro ideológico, en base a las ideas y comportamientos plasmados por los mismos a lo largo de la película.
El personaje principal es conocido como Gorem y este representaría un salvador, mesías, profeta o líder, dependiendo de la ideología, si es política, económica, social o religiosa, que al final terminan convergiendo o fusionándose en una misma. Este personaje estaría inclinado hacía una visión cristiana humanista, dada sus notables similitudes con la figura de cristo. A través de su postura ideológica pretendía ser guía ante los otros, para lograr cambios en el hoyo, más que lograr la igualdad, lo que quería era que los individuos llegaran a ser más solidarios y tuvieran sentido de otredad, es decir, reconocer que existía un otro.

El personaje de Trimagasi, representaría al conservadurismo y liberal libertario que guarda distancias ante los otros individuos, se mantiene cauteloso ante la interacción y la misma suele ser una transacción para él, es decir, yo establezco una relación contigo, solo si obtengo algo a cambio, nada es gratis. Su ética tiende a ser más utilitarista y en cuanto al sistema se mantiene conservador, no pretende luchar contra él, sino adaptarse al mismo para sobrevivir pese a todo, no conoce de colectivismo.

El personaje de Imoguiri, la mujer que trabajaba para la administración, la cual lleva el perro al hoyo, representaría al progresismo, la postura más utópica, esperanzadora y de momentos ingenua, ya que apela a los cambios espontáneos, apela a la solidaridad colectiva, no reconoce de momentos el lado oscuro humano, su egoísmo innato y su instinto de supervivencia amoral.

El personaje de Mihahu, la mujer violenta que “bajaba por los niveles cada día a buscar a su hija”, representaría a la anarquía, es decir, el conflicto, la revolución, el romper con cada norma y regla, el ir en contra del status quo pese a todo, sin importar el costo y los medios.

En resumen, si pudiera realizar una crítica o análisis de todo el argumento y trama, diría que la misma pretende ser una crítica al capitalismo, pero termina siendo una crítica a todo sistema económico, político y social implementado hasta el día de hoy, principalmente al marxismo, ya que este es un sistema más centralizado incluso que el mismo capitalismo, porque en el hoyo la comida y los recursos eran controlados y mediados, sin embargo, no logra ser una crítica completa al marxismo, ya que si así fuera, en el hoyo entonces no hubieran existido los niveles, debido a que una de las posturas del marxismo es la abolición de las clases sociales y como estas estaban representadas a través de los niveles, significa que la mayor crítica se inclina hacia el capitalismo que es el sistema con mayor influencia en la actualidad, donde si existen clases sociales, debido precisamente a las desigualdades, propiciadas por el egoísmo humano. 
   
Creo que la misma, ejemplifica el hecho de que en las sociedades humanas siempre existirán las desigualdades, independientemente del espectro político que tome el poder y rija al sistema, ya que estas desigualdades son innatas, forman parte de nuestra biología, de nuestra naturaleza y las mismas solo se traducen y se reflejan en la cultura, pero esto no significa que no podamos superar nuestra naturaleza primitiva, ya que al ser seres individuales, también somos seres sociales, que necesita de otro, de un grupo para sobrevivir y subsistir. Al final, no podemos aspirar a cambiar la sociedad de forma radical o de manera espontánea, la manera de hacerlo es paulatina, sirviendo cada uno de nosotros, inicialmente como individuos de guía a los demás, haciendo el bien, no solo para nosotros, sino también para los otros, para poco a poco expandir la idea y sobre todo el ejemplo de solidaridad, empatía y altruismo hasta que logre perpetuarse esta en una colectividad. No debemos esperar que el sistema cambie, ni pedirle que cambie, ya que este no nos escuchará, por lo menos no individualmente, esto solo podrá mejorar siempre y cuando enviemos un mensaje correcto, un mensaje simbólico que trascienda más allá de los parámetros de la individualidad y la colectividad.

Finalmente, el mensaje es ambiguo, pero el mismo es la panna cotta, ya que la que llega a manos de la administración es esta con un cabello encima y no la supuesta niña que iba con ella, la cual puede ser una alucinación. Simbólicamente la panna cotta representaba el mensaje de cambio o esperanza, la idea de que si era posible que pudiera llegar comida hasta abajo, lo cual representaría un golpe o un llamado de atención ideológico al sistema (administración).                    

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